Durante el invierno, cruzar la zona de Pechichal en el cantón Junín, puede convertirse en una espera obligada. Cuando llueve y aumenta el agua, la vía pierde las condiciones de paso y familias como la de Silvia Zambrano deben esperar hasta que baje la creciente para poder continuar su recorrido.
Para cambiar esta situación, la Prefectura de Manabí trabaja en la vía Pechichal–La Guayas, y en el ramal que conecta con Camarón Macho, en Bolívar. Son aproximadamente 8 kilómetros que sirven de enlace entre comunidades rurales de ambos cantones.
En el tramo intervenido se eleva la calzada entre 60 centímetros y un metro, según las condiciones del terreno, utilizando material natural de la zona. Después se completará la estructura con material de mejoramiento para dejar la vía en mejores condiciones de circulación.
Los trabajos se ejecutan por administración directa, con motoniveladora, rodillo, tanquero, volquetas, y una excavadora para extraer y cargar material de zona. La intervención lleva cerca de un mes y avanza en los puntos que quedaron pendientes de una primera etapa realizada anteriormente.
“Cuando viene la creciente todo esto se daña”, cuenta Zambrano, quien también destaca el movimiento que existe en la zona. Por esta ruta circulan estudiantes y vehículos que trasladan maíz y otros productos agrícolas, especialmente durante las cosechas.
Con la culminación de estos trabajos, las comunidades tendrán una ruta con mejores condiciones para movilizarse durante el invierno y sacar su producción. Una obra que, más allá de la vía, busca que el agua deje de significar aislamiento para las familias rurales