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En las pampas salineras de San Alejo se extrae sal de manera artesanal a través de la evaporación solar, pero muchas de los pozos fueron afectados durante el invierno del 2025, por desbordamiento de algunas quebradas, y para recuperarlos la Prefectura empezó una limpieza de estas piscinas, que hace renacer la esperanza de trabajo para los productores.

En San Alejo, durante la temporada alta, alrededor de 200 productores logran cosechar 10 toneladas de sal al mes, de allí la importancia de recuperar su medio de trabajo. En esta zona se producen tres tipos de sal: la blanca, ideal para el uso gastronómico y elaboración de quesos; la destinada a la alimentación del ganado; y la sal de piso, utilizada como abono para las plantas.

La actividad de los productores se vio afectada en el invierno de 2024-2025, cuando los pozos salineros quedaron cubiertos de sedimentos debido al desbordamiento de varias quebradas, entre ellas Las Coronas y La Laguna, en la parroquia Charapotó del cantón Sucre. Esta situación afectó gravemente a la comunidad.

«Todas las ilusiones, la esperanza y el futuro que teníamos quedaron bajo el lodo», lamentó Jimmy Ostaiza, síndico de la comuna San Alejo.

Miriam Zambrano, presidenta de los Saleros de San Alejo, explicó que perdieron la totalidad de las pampas de sal y que la producción cayó a un 30%.

Afortunadamente el panorama empieza a cambiar para los productores, gracias a los trabajos de limpieza y desazolve que realiza la Prefectura de Manabí en las pozas salineras. Ya el sector se está reactivando y la esperanza vuelve a sonreírles a los productores que siguen de cerca las labores, anhelando que el brazo hidráulico de la maquinaria avance lo más rápido posible ante el temor de la llegada del fenómeno de El Niño.

«La Prefectura está realizando un gran trabajo. Nosotros somos un sector pesquero y productor de sal; en este momento no contábamos con ninguno de los dos recursos, que son la principal fuente de ingresos para la gran mayoría de los habitantes de Charapotó», afirmó Zambrano, quien destacó que más de mil familias dependemos de esta actividad.

Las pampas de sal de San Alejo tienen una extensión aproximada de 53 hectáreas y albergan 50 pozas, de las cuales ya se han intervenido y limpiado las primeras siete.