Hay miradas que guardan historias de toda una vida, pero que con los años van perdiendo su claridad. Para devolver esa nitidez y la alegría de ver de cerca a los suyos, la viceprefecta de Manabí, Kelly Buenaventura Moreira, llegó hasta el Comedor Comunitario del Adulto Mayor en Jama para liderar una brigada oftalmológica que transformará la vida de 100 personas de escasos recursos.
Entre abrazos, conversaciones calurosas y gestos de gratitud, la jornada permitió evaluar afecciones muy comunes como cataratas, astigmatismo y terigión. Para Lupercio Ganchozo, de 85 años, al igual que muchos de los abuelitos del sector, trasladarse a un centro médico o costear una cita con el especialista era una meta lejana; por eso, recibir la atención directamente en su sector significó un verdadero respiro para sus familias.
Esta iniciativa llena de amor fue posible gracias al convenio entre la Prefectura de Manabí y la Fundación Oswaldo Loor, dos instituciones unidas por la vocación de servir y cuidar los ojos de quienes más lo necesitan. Además, esta brigada sirve para que las personas que requieran de un tratamiento o una cirugía puedan realizársela en las instalaciones de la fundación Oswaldo Loor.
Más allá de un chequeo médico, la presencia de la viceprefecta y el equipo de especialistas deja una huella imborrable en Manabí: “la certeza de que nuestros adultos mayores no están solos y que tienen derecho a una vejez digna, rodeada de afecto y con una mejor calidad de vida”, concluyó la viceprefecta de Manabí, Kelly Buenaventura Moreira.