La acumulación de aproximadamente dos kilómetros de lechuguines en la presa de derivación La Estancilla en el cantón Tosagua, la Prefectura de Manabí activó el plan de contingencia, ante el riesgo inminente de afectaciones en la compuerta, la cual permanecía levantada y podía colapsar.
Frente a esta situación que presenta la presa, la Prefectura de Manabí, liderada por el prefecto Leonardo Orlando, respondió de manera inmediata a la solicitud de apoyo de la Empresa Pública del Agua (EPA).
Personal técnico y maquinaria pesada se trasladó de forma urgente para iniciar la evacuación de los lechuguines, acción necesaria para que posteriormente la EPA ejecute las experticias técnicas y se proceda al desarme controlado de la compuerta, para reducir la vulnerabilidad y se eviten posibles daños en la estructura.
La presa de derivación, administrada por la EPA, es estratégica para el abastecimiento de agua potable de los cantones Bolívar, Junín, Tosagua, San Vicente y Sucre (Bahía de Caráquez). Además, garantiza el riego de 1.400 hectáreas del Sistema Carrizal–Chone, por lo que la intervención oportuna permitió asegurar la continuidad de este servicio vital para miles de familias manabitas.