Cada año, durante la temporada invernal, el estero Bonce del cantón Santa Ana se convierte en un punto crítico debido a la acumulación de grandes cantidades de palizada, que representa una amenaza constante para las familias del barrio El Progreso y sectores aledaños.
Asimismo, pone en riesgo infraestructuras claves, como el canal de riego de hormigón revestido —que abastece a los agricultores de Portoviejo y Santa Ana— y las tuberías que suministran agua a la planta de tratamiento del cantón Jipijapa.
Ante este escenario, la Prefectura de Manabí, por disposición del prefecto Leonardo Orlando, mantiene en ese sector un operativo permanente de evacuación de desechos vegetales. El ingeniero Javier Montanero, de la Dirección de Riego y Recursos Hídricos, explicó que estas labores son vitales para evitar el represamiento de las aguas y proteger a los habitantes de El Progreso frente a posibles inundaciones.
Como parte del plan preventivo de este año, la Prefectura ya ejecutó la limpieza y el desazolve de un kilómetro del cauce, abarcando desde el puente de la vía principal Portoviejo-Santa Ana hasta el canal de riego en el barrio El Progreso. Actualmente, se trabaja en el tramo final, 200 metros lineales aguas abajo, para completar la conexión con el río Portoviejo y garantizar un flujo hídrico seguro.