Ante la tregua de las lluvias en la provincia de Manabí, la Dirección de Riego y Recursos Hídricos de la Prefectura continúa con la ejecución de trabajos preventivos planificados en las parroquias rurales del cantón Portoviejo.
San Plácido
En la comunidad La Cantera de la parroquia San Plácido, específicamente en la confluencia de los ríos La Tranca y Mancha Grande, se interviene en los meandros de ambos afluentes. Las labores consisten en el retiro de «lagartos» (sedimentos acumulados en el centro del cauce).
El ingeniero Jaime Álava, técnico de la Dirección de Riego y Recursos Hídricos, explicó que estos trabajos son fundamentales para evitar que la fuerza del río socave los pilotes del puente de hormigón armado que conecta a comunidades como La Toquilla, La Badea, La Tranca y Las Palmas. Hasta la fecha, la Prefectura ha intervenido en 3 kilómetros de cauce, abarcando sectores estratégicos como Las Delicias y San Bartolo.
Calderón
En el sector Bijahual, específicamente en la Quebrada de Guillén, una excavadora realiza la extracción de sedimentos provocados por los deslizamientos ocurridos en la zona. Estas labores preventivas buscan impedir el colapso de la vía, garantizando la movilidad de los habitantes de San Vicente, Pata de Pájaro, Quebrada de Guillen y áreas circundantes.
Riochico
En el sector Playa Prieta de la parroquia Riochico, se ejecutan trabajos de protección con la colocación de aproximadamente 450 metros cúbicos de piedra escollera. El objetivo es que el río Chico recupere su cauce original y no afecte la estructura del puente que comunica a Quebrada de Morales y Barranco Blanco, zonas con una alta producción de limón y plátano.
Con planificación y articulación, la Prefectura de Manabí, bajo el liderazgo de Leonardo Orlando, sigue trabajando 24/7 para proteger la integridad de las familias manabitas.