Durante años, salir a pescar o regresar con la faena significaba una tarea dura como cotidiana para los pescadores artesanales de la parroquia Leonidas Plaza, en el cantón Sucre. Empujar las embarcaciones sobre el lodo, esperar que subiera la marea y cargar el producto en condiciones precarias formaba parte de una rutina que limitaba su trabajo y ponía en riesgo su seguridad.
Esa realidad cambió con la construcción del nuevo muelle artesanal pesquero, ejecutado por la Prefectura de Manabí y el Gobierno Autónomo Descentralizado Municipal de Sucre mediante un convenio de gestión concurrente.
La obra demandó una inversión conjunta de más de 280 mil dólares y comprende una estructura de 115.75 metros de longitud, diseñada para facilitar las labores de embarque y desembarque de manera más segura, eficiente y digna.
El nuevo muelle fortalece el trabajo de la Unión de Organizaciones de Pescadores Artesanales de Leonidas Plaza (UOPALP), integrada por 105 socios activos, además de beneficiar a pescadores independientes y a cientos de personas vinculadas a la comercialización del pescado, el transporte, los servicios y otras actividades que forman parte de la cadena productiva pesquera. En conjunto, la infraestructura genera un impacto positivo para más de 300 familias que dependen directa e indirectamente de esta actividad en el cantón Sucre.
La obra fue entregada oficialmente este viernes 10 de julio, durante un acto que reunió a pescadores, dirigentes, autoridades y habitantes de la parroquia Leonidas Plaza.
Durante la ceremonia, el prefecto de Manabí, Leonardo Orlando, destacó que esta infraestructura representa un acto de justicia para quienes han dedicado su vida al mar. «Esta obra dignifica el trabajo de nuestros pescadores artesanales y fortalece una de las actividades productivas más importantes de la costa manabita», expresó.
Más que una infraestructura, el muelle representa un cambio profundo para quienes viven de la pesca. Hoy los pescadores pueden embarcar y desembarcar con mayor seguridad, sin tener que arrastrar sus embarcaciones por el fango ni depender de las mareas para desarrollar su jornada. Esto reduce el esfuerzo físico, mejora las condiciones de trabajo y optimiza los tiempos de operación, permitiéndoles concentrarse en lo más importante: producir y llevar el sustento a sus familias.
Con esta obra, la Prefectura de Manabí continúa impulsando la pesca artesanal como una de las principales actividades económicas de la Costa manabita, mediante infraestructura que mejora la productividad, dinamiza la economía local y dignifica el trabajo de cientos de familias, porque cuando el desarrollo llega hasta la orilla del mar y transforma la vida de quienes viven de él, Sucre cambia para siempre.